ENCUADRE GEOGRÁFICO

La Comarca Nordeste de Segovia se despliega al norte del Sistema Central, la cordillera montañosa que divide horizontalmente, en dos mitades, la Meseta Central ibérica. Queda ubicada, más concretamente, en el septentrión de las sierras de Ayllón y de Somosierra, en su extremo oriental, situándose a los pies del macizo rocoso sobre el que destaca la peña Cebollera (2129 m) y los picos Cervenal (2200 m), Las Mesas (2264 m), del Lobo (2273 m), Las Peñuelas (2194 m) y Aventadero (2003 m), a partir de cuyas faldas se va extendiendo su territorio, dejando más al este, dentro de la vecina provincia de Guadalajara, el pico Ocejón (2048 m), la altura que cierra el límite oriental de este sistema montañoso.

Al norte de la comarca encontraremos como límite la Sierra de Pradales, desde la que descendemos al caudaloso valle del río Duero que, atravesando las vecinas provincias de Soria y de Burgos, define una fértil depresión en la cual desembocan los ríos Riaza y Duratón, principales cursos de agua que recorren las tierras comarcanas del nordeste segoviano. La primera población destacada que atraviesa el río Riaza, que nace cerca del Hayedo de Riofrío, un destacado ecosistema a los pies de la montaña, es la villa que toma para sí su nombre: Riaza, pasando más tarde por las proximidades de Ayllón y cruzando luego Maderuelo, donde sus aguas se embalsan y más adelante hacen su recorrido por unas recortadas y singulares hoces, dando lugar a un Parque Natural de excepcional belleza. El río Duratón brota en Somosierra, formando una cascada visible al descender el puerto, y baja hasta alcanzar la villa de Sepúlveda, junto a la que su curso se recrea en retorcidos meandros incrustados en una intensa depresión que rasga la amplia y yerma llanura sobre la trascurren sus aguas, ahora en gran parte embalsadas, alumbrando unas vertiginosas hoces cuyas horadadas paredes son la morada de numerosas familias de buitres.

Algunas encinas, en especial las de Saldaña, cerca de Ayllón, y las de Cerezo de Abajo, en el límite sur, y sobre todo los robledales, frecuentemente en forma de modestas agrupaciones de monte bajo conocidas como “rebollares”, constituyen la vegetación natural característica del nordeste segoviano. Algunos fresnos, unos pocos olmos dispersos y más escasos, y las frondosas especies de ribera, completan el panorama edafológico. Los ríos, regatos, arroyos y el resto de cursos de agua se suelen adornar en sus márgenes con esbeltos chopos y enhiestos álamos de ribera. Las faldas de las sierras se pueblan de coníferas que, de ordinario, forman espesos bosques, y tampoco faltan extensas áreas de repoblación. Las principales masas forestales, además del ya citado Hayedo de Riofrío y del Parque Natural de las Hoces del Río Riaza, son el enebral de Hornuez, al norte, y el sabinar de Casla, en el sureste, que se extiende próximo a una importante reserva de acebos en Prádena, dando lugar éstos a un Espacio Natural convenientemente protegido. Finalmente cabe destacar, en el extremo occidental de la Comarca, el extraordinario Parque Natural de las Hoces del Río Duratón.

Podemos, pues, distinguir en esta histórica comarca tres espléndidos entornos paisajísticos claramente diferenciados: la Sierra y su piedemonte, la Campiña de Entresierras y la Serrezuela, destacando además, como elementos extraordinariamente singularizados los parques naturales de las Hoces del río Duratón y de las Hoces del río Riaza.